La reproducción del ser humano
no sólo tiene como objetivo conservar y perpetuar la especie, también tiene
valores afectivos muy fuertes.
Cuando una pareja decide tener
hijos, los planea y los ama aun sin conocerlos. Pero tener hijos es una gran
responsabilidad porque se les debe brindar cuidados, afecto, educación y
alimento.
El ser humano, como en la
mayoría de los animales, la reproducción es sexual, es decir, se necesita la
intervención de células masculinas o espermatozoides y femeninas u óvulos.
FECUNDACIÓN
Al proceso mediante el cual se
unen el óvulo y el espermatozoide se le llama fecundación y ocurre cuando uno
de los miles de espermatozoides que entran al aparato femenino, encuentra al
óvulo en la trompa de Falopio y logra penetrar a su interior.
Cuando el espermatozoide
penetra en el óvulo, se unen los núcleos de ambas células y se intercambia la
información genética contenida en los cromosomas.
La nueva célula, llamada
célula huevo o cigoto, tendrá a partir de ese momento 46 cromosomas, es decir,
23 pares completos.
Los cromosomas son estructuras
encargadas de llevar la información genética que se transmite de generación en
generación. El número de cromosomas de la especie humana es de 23 pares, en
suma 46.
Los óvulos y espermatozoides
sólo tienen 23, para que al unirse y dar lugar al nuevo ser, éste pueda tener
su juego completo de cromosomas: 23 le son donados por el padre y 23 por la
madre.
De los 23 pares de cromosomas,
solamente uno será encargado de definir el sexo del hijo. A ese par se le
conoce como cromosomas sexuales y se les designa con las letras "X" y
"Y".
El óvulo sólo tiene cromosomas
del tipo X, pero el espermatozoide puede contener uno X y otro Y.
Si el espermatozoide posee un
cromosoma tipo X, el resultado será una niña (XX), pero si posee uno Y, será un
niño (XY). Por lo tanto, el sexo de un individuo siempre estará determinado por
el padre.
Estas células reproductoras,
llamadas gametos, son las únicas que presentan la mitad del número de cromosomas
correspondiente a la especie humana.
En ciertas ocasiones se puede
formar más de un cigoto dando lugar a los gemelos o los "cuates". En
el primer caso, un cigoto inicial se divide a la mitad y cada parte continúa su
desarrollo de forma independiente, por tanto, ambos tendrán el mismo sexo
porque provienen del mismo óvulo y espermatozoide. El segundo tipo se debe a
que eventualmente maduran dos óvulos y cada uno es fecundado por un
espermatozoide; debido a ello, los cuates pueden ser de sexos diferentes y tan
semejantes como un hermano de otro.
El cigoto resultante de la
fecundación permanecerá alojado en el útero durante un periodo conocido como
gestación o embarazo, que dura aproximadamente nueve meses.
Cuando el cigoto empieza a
diferenciarse y aumenta de tamaño se convierte en embrión (hasta los dos meses)
y posteriormente en feto (de los tres meses al nacimiento). Al finalizar el
embarazo, el nuevo ser está listo para nacer y entonces se presenta el parto.
Durante su desarrollo, el
nuevo ser es alimentado por la madre a través de unas estructuras que se forman
especialmente para ello: la placenta y el cordón umbilical.
EMBARAZO Y PARTO
Después de la fecundación, el
cigoto se divide muchas veces hasta formar al embrión. Cerca de una semana
después de la fecundación, el embrión se implanta en el útero y se empieza a
formar la placenta, que es un órgano que comunica a la madre con el feto por
medio del cordón umbilical. La placenta transporta alimento y oxígeno de la
madre al feto y recibe también los desechos producidos por el nuevo individuo.
Los alimentos y oxígeno pueden
circular por la placenta, pero la sangre fetal y la materna siempre estarán
separadas.
Los cambios más notables que
el embrión va presentando durante la gestación son los siguientes:
Primer mes: se empieza a formar el sistema nervioso, el circulatorio, la
cabeza, los ojos y la columna vertebral. Su tamaño es de 6 mm.
Segundo mes: se forman los brazos y piernas, el corazón ya bombea sangre. Mide
apenas tres centímetros.
Tercer mes: se forman el cráneo y los dedos; el feto mide de siete a nueve
centímetros.
Cuarto mes: se desarrolla el aparato reproductor, las cejas, párpados y uñas.
Alcanza ya 20 cm de largo.
Quinto mes: Se forman las huellas digitales y la madre puede sentir sus movimientos.
Su tamaño llega a los 25 cm.
Sexto al noveno mes: el feto ya está totalmente formado y solamente necesita completar su
crecimiento y adquirir peso.
Parto
Es el proceso mediante el cual
nace el bebé. Al terminar el embarazo y como resultado de la acción hormonal,
el útero se contrae fuertemente para estimular la salida del feto por la
vagina.
Una vez que nace el bebé,
llora con fuerza, sus pulmones reciben oxígeno por primera vez y empieza a
respirar por sí solo; el médico corta el cordón umbilical que lo unía a la
madre y el bebé comienza su vida independiente.
La placenta también se expulsa
después de que nace el bebé en un proceso conocido como alumbramiento. En
algunos casos el parto no puede llevarse a cabo de manera natural y entonces se
recurre a la cesárea, que es una operación para extraer al bebé del útero a
través del vientre.
El parto debe ser atendido con
higiene por un médico especialista o por una persona con experiencia.
Cuidados durante el embarazo
Durante el embarazo, la madre
debe alimentarse muy bien, esto no significa que deba comer "el
doble", sino tener una dieta balanceada, evitar sustancias tóxicas como el
tabaco y el alcohol y sólo tomar medicamentos indicados por el ginecólogo (médico
especialista en la mujer).
La ropa de la madre debe ser
cómoda y los zapatos bajos para no tener caídas peligrosas.
.jpg)


0 comentarios:
Publicar un comentario